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Última Actualización: 12/09/2010
Ácidos grasos Omega-3
La suplementación con ácidos grasos mejora parámetros respiratorios, inflamatorios y nutricionales en adultos con fibrosis quística.

Según un artículo publicado recientemente en http://www.elsevier.es, al final del tratamiento de suplementación con ácidos grasos se observó, de forma significativa, una disminución de reagudizaciones y del consumo de antibióticos con mejoría de los parámetros espirométricos, de la masa magra y la dinamometría.

Pero, ¿sabemos qué y cuáles son los ácidos grasos?

Introducción

Los ácidos grasos son unas sustancias necesarias para nuestra salud. Son, junto con los azúcares, la principal fuente de energía para nuestro organismo. Los que no se utilizan de inmediato se almacenan en forma de grasas; su exceso producirá la obesidad, que como es sabido es perjudicial para la salud. De su composición en cantidad y tipos de nuestros ácidos grasos (hay más de veinte ácidos grasos diferentes que intervienen en nuestro metabolismo, que mayoritariamente provienen de la dieta), dependerá los niveles de colesterol y triglicéridos de nuestro suero, así como la fluidez de la membrana de los glóbulos rojos, todo ello ligado al riesgo de enfermedad cardiovascular.

Al mismo tiempo, los ácidos grasos forman parte fundamental de las membranas de nuestras células, y según su composición derivará su funcionalidad. Desde un punto de vista del metabolismo, son punto de partida para la síntesis de sustancias con una acción similar a las hormonas, (icosanoides) que se manifiestan potenciando o inhibiendo procesos inflamatorios.

Los icosanoides tienen como materia prima algunos ácidos grasos, según su proporción, podrán inducir a reacciones inflamatorias, que están relacionadas con enfermedades como la artritis, eczema atópico, psoriais, colitis ulcerosa, y fibromialgia entre otras

También el desequilibrio entre diferentes ácidos grasos de nuestra dieta, está directamente relacionado con el riesgo de cáncer.

Los ácidos grasos, tienen a su vez importancia, en el síndrome de resistencia a la insulina y alteraciones del sistema inmune, principalmente ligada a enfermedades del tipo de la vasculitis, esclerodermia y amilodosis.

Conocer por la tanto la composición de los ácidos grasos de nuestro cuerpo, será una importante fuente de información para evaluar nuestro estado de salud. Corrigiendo, si es necesario, los desequilibrios de los mismos a través de la dieta o suplementos dietéticos, podemos evitar muchas enfermedades o corregir los síntomas de algunas ya instauradas.

Clasificación de los ácidos grasos

1. Clasificación nutricional

Podemos clasificarlos en dos grandes grupos: no esenciales, que pueden ser sintetizados por el organismo y esenciales que necesariamente deben ser aportados por la dieta. Su equilibrio, tanto cuantitativo como cualitativo, debe ser tenido en cuenta por los clínicos en las revisiones de salud. Su composición en el organismo es uno de los puntos importantes a valorar y corregir, en su caso, con cambios de dieta o suplementos dietéticos.

2. Clasificación por su estructura química

Los ácidos grasos son cadenas largas de átomos de carbono, unidos entre sí por uno o dos enlaces, completando su valencia cuaternaria con átomos de hidrógeno. En un extremo de la cadena carbonada hay un grupo metilo (CH3-), que se llama carbono omega y se le asigna el número 1 a efectos de localización de los átomos de carbono y en el otro extremo (carbono n) un grupo carboxilo (-COOH) que es el que le confiere su propiedad de ácido.

Atendiendo a la estructura sin o con dobles enlaces se pueden clasificar en tres grandes grupos:

  • Saturados: Son ácidos grasos sin dobles enlaces. Algunos ejemplos de ácidos grasos pueden ser el ácido palmítico, el ácido esteárico, el ácido mirístico o el ácido lignocérico.
  • Monoinsaturados: Son ácidos grasos con un doble enlace en su molécula. El número que viene precedido con una n ó una omega es el átomo de carbono en donde se inicia el doble enlace. Ejemplo: Ácido Oleico.
  • Poliinsaturados: Son ácidos grasos con dos o más dobles enlaces en su molécula. Dentro de este grupo encontramos el ácido linolénico (omega 3) y el linoleico (omega 6) que son esenciales para el ser humano

El motivo de ser esenciales estos dos últimos, es que el organismo no puede introducir en la cadena carbonada dobles enlaces antes del carbono 9. Endógenamente se puede formar Oleico a partir del Esteárico (doble enlace en posición 9), motivo por el que el Oleico no es un ácido graso esencial.

El estudio se centra en los ácidos Omega-3, por lo tanto, éstos son los que vamos a desarrollar.

¿Qué son los ácidos grasos omega-3 ?

Los ácidos grasos omega-3 (ácido linolénico) son un tipo de grasa poliinsaturada esencial. Al igual que los ácidos grasos omega-6, son insaturados porque poseen en su molécula dobles enlaces entre sus átomos de carbono y son esenciales (AGE) porque no puede producirlos el organismo, por lo que deben obtenerse a través de los alimentos.

Existen tres ácidos grasos omega -3:

- Ácido alfa-linolénico (ALA): Se encuentra fundamentalmente en el aceite de las semillas vegetales. Destaca entre ellas, las semillas del lino y especialmente el aceite de lino, tambien llamado aceite de linaza. Otras plantas ricas en este componente son las semillas de la soja canola, nueces, cáñamo, etc.

- Ácido eicosapentaenoico: (EPA) : Se encuentra fundamentalmente en los aceites del pescado azul y en la leche materna. Existen trazas del mismo en la verdolaga.

- Ácido Docosahexaenoico: (DHA) : Se encuentra fundamentalmente en los aceites de pescado azul y en algunas algas microscópicas.

¿Para qué sirven los omega-3?

El organismo necesita el ácido graso omega-3 trabajar correctamente. Entre las principales funciones del ácido linolénico se encuentran las siguientes:

- La formación de las membranas celulares.

- La formación de las hormonas.

- El correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

- La correcta formación de la retina.

- El funcionamiento de las neuronas y las transmisiones químicas.

Beneficios de los omega-3

Además de las funciones básicas comentadas en en punto anterior, se ha comprobado que la ingestión de ácidos grasos omega-3 representa una serie de beneficios para el organismo. Entre todas las ventajas que proporcionan mencionaremos las siguientes:

- Propiedades beneficiosas para el aparato circulatorio: Estudios realizados en Japón, que tienen su fuente principal de alimentación en el pescado azul, muy rico en omega-3, demostró que los habitantes de esta nación tienen un índice de enfermedades circulatorias más baja. De igual manera, otros estudios llevados a cabo entre los esquimales de Groenlandia concluyeron que su dieta, basada en pescado azul o en carne de foca, que se alimenta principalmente de pescado azul, era la responsable de que este pueblo tuviese un índice muy bajo de ataques de corazón.

La ingestión de alimentos ricos en ácido linolénico o complementos que contengan este principio rebaja los trigliceridos, disminuye el colesterol , previene la formación de coágulos en las arterias al impedir la agregación plaquetaria y disminuye levemente la presión arterial. En general fluidifica la sangre y protege contra los ataques cardíacos, apoplejías, derrames cerebrales, anginas de pecho, enfermedad de Raynaud, etc. Por otra parte, la función cardioprotectora viene además acentuada por la capacidad de estos aceites para incrementar las transmisiones eléctricas del músculo cardíaco por lo que regularizan el ritmo y previenen enfermedades como las arritmias.

- Propiedades anticancerígenas: la inclusión de alimentos o complementos ricos en este componente protege contra la aparición de ciertos cánceres, especialmente el cáncer colon, el cáncer próstata y el cáncer de mama. Además pueden reducir el tamaño de los tumores, al impedir el crecimiento de las células cancerosas o evitar que estas. mediante metástasis, se reproduzcan en alguna otra parte del organismo. En el cáncer de mama estos ácidos inhiben la acción de los estrógenos que son los causantes del desarrollo de tumores en el pecho.

- Propiedades antiinflamatorias: Se ha comprobado que el omega-3 tiene propiedades antiinflamatorias en enfermedades de las articulaciones. Por ello los alimentos o especialmente los suplementos, pueden ser muy adecuados para rebajar la inflamación y aliviar el dolor en enfermedades como la artritis reumatoide, psoriasis y lupus. La utilización de complementos que contienen omega -3 puede constituir una alternativa natural al tratamiento convencional de la artritis reumatoide. Parece ser que este componente aumenta los niveles de prostaglandinas PG3 que tienen propiedades antiinflamatorias. Estas propiedades antiinflamatorias del omega-3 pueden aprovecharse para el tratamiento de enfermedades intestinales inflamatorias como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. De igual manera puede ayudar a disminuir los dolores producidos por la menstruación.

-Salud mental: La ingestión de estos ácidos puede ayudar a mantener el equilibrio mental y evitar o mejorar la depresión o servir de ayuda en el tratamiento de enfermedades como la esquizofrenia.

- Piel: Estos ácidos ejercen una acción positiva en el mantenimiento de la salud de la piel, por lo que resultan adecuados para prevenir o mejorar las enfermedades que afectan a este órgano, como eccema, psoriasis, etc.,

- Embarazo: La ingestión de alimentos ricos en omega-3 resulta muy adecuada durante el embarazo para conseguir que el feto tenga un desarrollo cerebral adecuado. Las madres que han comido alimentos con estos componentes han tenido hijos con una capacidad de aprendizaje más elevado y con menos problemas de visión. De igual manera se ha comprobado que el omega-3 favorecía la coordinación motriz de los bebes prematuros.

Fuentes del omega-3

Estos ácidos grasos esenciales se pueden obtener a partir de las siguientes fuentes:

- El pescado azul : Contiene dos tipos de ácidos grasos omega-3: el ácido eicosapentaenoico (AEP) (a veces se refiere a él como EPA siglas que proceden del ingles " Eicosapentaenoic Acid ") y el ácido docosahexanoico (ADH),  tambien llamado DHA por la forma inglesa de " Docosa-Hexaenoic Acid". El aceite de pescado es el más rico en ácidos grasos omega-3.

- Alimentos vegetales: Contienen un ácido omega-3 llamado ácido alfa-linolénico (AAL), también escrito como LNA por las siglas en ingles de "Alpha-linolenic Acid". Este tipo de ácido debe convertirse en AEP o ADH por el organismo para poder aprovecharse. En esta transformación el organismo solo convierte un 10 % de AAL en AEP o ADH. Por este motivo el aceite de pescado se considera una fuente más directa y mejor para la ingestión de este principio. La mayoría de alimentos vegetales que contienen estos principios son aceites vegetales. El que contiene una proporción más elevada es el aceite de linaza. ( 533 mg por cada 100 g) seguido del de canola ( 111mg ) o el de nuez ( 104 mg) Otros aceites vegetales que lo contienen son el aceite de soja o el aceite de germen de trigo o el aceite de avellana. Otras fuentes vegetales importantes son según mayor cantidad:

  • La verdolaga (Toda la planta)
  • La lechuga (Hojas)
  • La soja (Semilla)
  • Las espinacas (Planta)
  • Las fresas (Frutos)
  • El pepino (Fruto)
  • Las coles de Bruselas (Hojas)
  • Las coles (Hojas)
  • Las piñas (Fruto)
  • Las almendras (Semillas)
  • Las nueces

- Suplementos de omega 3 : Constituyen una forma de ingerir ácidos grasos omega-3 para aquellas personas que no lo toman de fuentes vegetales o que no comen suficiente pescado. Se toman en forma de cápsulas que contienen aceites de pescado o en aceite o polvo del aceite de linaza.

Relación entre el omega-3 y el omega-6

Para un correcto funcionamiento del organismo se tiene que establecer la relación adecuada entre los grasos ácidos esenciales omega-3 y omega-6. Actualmente existe una proporción demasiado elevada en la ingestión de omega-6 que suele oscilar entre un 10:1 o 20:1, cuando la proporción adecuada se situraría en un 4:1, es decir cuatro partes de omega-6 por 1 parte de omega-3. Esta enorme superioridad del omega-6 puede ser responsable algunas veces de algunas enfermedades, como las de corazón, ciertas depresiones, diabetes. etc.

La solución consiste en aumentar los alimentos que contengan más omega-3 o tomar suplementos y disminuir aquellos alimentos muy ricos en omega-6.

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